Robots que están revolucionando la medicina
ROBOT QUIRÚRGICO DA VINCI
Es uno de los más conocidos dentro del ámbito médico y
quirúrgico. La primera versión vio la luz en el año 1990 y desde entonces se ha
convertido en una ayuda muy importante para cirujanos de todo el mundo.
Este
robot se compone de un equipo que incluye consola de visualización, carro de
desplazamiento, cuatro brazos robóticos y todos los instrumentos necesarios
para realizar una operación quirúrgica (los cuáles se
fijan en el extremo de los brazos robóticos). Se trata de un sistema que es capaz de recibir órdenes en tiempo real y de reproducir de forma exacta los movimientos que hace el cirujano. Es el propio profesional quien utiliza una serie de controles maestros, y visualiza toda la operación a través de una pantalla de visualización que ofrece imágenes de todo el proceso en 3D.
TUG
Es uno de esos robots médicos cuya función es el transporte o almacenamiento de medicación. Permite aligerar el
trabajo del personal de enfermería en almacén, salas de emergencias o unidades
de cuidados intensivos.
Además,
Tug es capaz de realizar muchas otras funciones con un alto grado de eficacia.
Por ejemplo, puede transportar muestras a laboratorios, llevar la comida a los
enfermos en planta o incluso realizar tareas auxiliares de limpieza.
Todo ello permite ayudar al personal no sanitario en el
ejercicio de sus funciones, y minimizar los errores que pueden cometer los
humanos.
RIBA
Es un robot japonés para ofrecer asistencia
en hospitales o centros sanitarios a personas de edad avanzada.
Entre
otras cosas, este robot es capaz de ayudar a las personas mayores a realizar
tareas cotidianas que, por su delicado estado de salud, pueden resultar
complicadas. Por ejemplo, en algo tan útil como ayudarles a levantarse de la
cama y colocarse en su silla de ruedas.
Y no solo se puede utilizar con personas mayores. En realidad, el objetivo principal es ofrecer mayor independencia a cualquier paciente con problemas de movilidad.
INTELLIFILL IV
Es un robot inteligente que se emplea para la administración de medicamentos. Su objetivo es
eliminar los errores principalmente a la hora de administrar fármacos por vía
intravenosa.
Este
robot lee el código de barras de la orden y rellena en base a las mismas las
jeringas que luego se utilizan en los pacientes, de manera que se evitan los
errores humanos y las negligencias médicas.
Además,
es bastante más rápido que un humano, siendo capaz de rellenar y esterilizar hasta 600 jeringuillas por hora.



